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¿INTOXICACIÓN POR BEBER KOMBUCHA?

¿INTOXICACIÓN POR BEBER KOMBUCHA?

Muchas veces la gente nos pregunta cómo o cuándo se debe beber la kombucha y si existen contraindicaciones o casos de intoxicación por la ingesta de esta bebida. La kombucha es una bebida que hay que aprender a tomar y a respetar, ¡ya que está viva! Sin duda es una excelente fuente de probióticos que puede aportar múltiples beneficios, pero a veces nos sorprende algún caso de intoxicación que hacen saltar las alarmas y que ponen en duda esta bebida. Pero, ¿realmente es peligrosa? ¡NO! Simplemente hay que tener cuidado en la elaboración, sobre todo si es casera, y dosificar las cantidades en concordancia con nuestro organismo. ¡Solo hay que usar el sentido común!

Por este motivo, hoy queremos explicaros cómo beber kombucha correctamente y exponeros los posibles riesgos, contraindicaciones o efectos secundarios TOTALMENTE EVITABLES si aprendemos a tomarla adecuadamente 😀

Hace unos años se dió a conocer una noticia de intoxicación por la ingesta de kombucha en mal estado en el Portal Latinoamericano de Toxicología (https://www.sertox.com.ar/modules.php?name=News&file=article&sid=1714). Un hombre acudió al hospital con “falla respiratoria requiriendo asistencia mecánica respiratoria, insuficiencia renal aguda, y hepatotoxicidad”, según este portal. Su mujer apuntó a la probable causa de una intoxicación por la ingesta de un vaso diario durante 10 días de kombucha en mal estado. Dicha kombucha había sido elaborada mediante la fermentación del hongo (scoby) en leche, en lugar de té, lo cual le provocó un cuadro de acidosis láctica que puso en riesgo su vida. ¿En serio? ¿En leche? Pues sí…

Consejo número uno

NUNCA fermentéis leche con un scoby

La kombucha se caracteriza por su acción depurativa y detoxificante de todo el cuerpo. Ander Urredera, experto en alimentación probiótica indica en una entrevista en la revista digital Discovery Dsalud (https://www.dsalud.com/reportaje/kombucha-el-te-de-la-vida/) que los probióticos “son capaces de eliminar los tóxicos de los alimentos así como los aditivos químicos que se utilizan para elaborarlos y/o conservarlos industrialmente”. El ácido glucurónico que puede encontrarse en la kombucha ecológica es capaz de envolver dichas toxinas para evitar que sean reabsorbidas de nuevo por el intestino.

Así pues, los casos más comunes de “intoxicación” por kombucha se deben precisamente a un malestar causado por la misma desintoxicación del cuerpo al tomarla y a la “adaptación del organismo al sacar las toxinas de sus depósitos y removerlas hacia los canales de eliminación”, comenta el mismo Urradera en su blog www.nutribiota.net.

Otros casos puntuales en los que se han dado efectos adversos más llamativos como una erupción cutánea se han podido deber a problemas o afecciones en los riñones. Al presenciar una cantidad más elevada de toxinas, estos órganos pueden no ser capaces de excretarlas correctamente y enviarlas hacia a la piel o los pulmones.

Consejo número dos

Es importante ingerir mucha agua natural para la correcta depuración de toxinas y para que este “tratamiento” sea más efectivo

También ha habido algún extraño caso de intoxicación por el uso de utensilios o recipientes incompatibles con la elaboración de kombucha o por la presencia de moho. Por lo tanto, si al realizar kombucha en casa observáis moho, ya sea en el cultivo o en la madre, debéis desechar todo y comenzar desde cero con un fermento nuevo.

Respecto a cómo beber la kombucha correctamente, aquellas personas que quieran comenzar a tomarla de forma terapéutica y no estén acostumbradas a esta bebida, deberán comenzar de forma progresiva, para acostumbrar al cuerpo. Se puede empezar tomando un vasito diario en ayunas, de entre 60 a 100ml, e ir aumentando la dosis (si se desea). Este tratamiento puede realizarse después de (o durante) otro tratamiento con antibióticos o si queremos liberar el cuerpo de toxinas, entre otros muchos beneficios que puede aportarnos.

Consejo número tres

empezar con pequeñas cantidades para evitar molestias y acostumbrar a nuestro cuerpo

Si tenemos problemas en algún punto del aparato digestivo o excretor, quizás notemos alguna molestia o efecto secundario de manera temporal, por lo que se aconseja empezar con dosis aún más bajas. En el caso de tener problemas en los riñones, el hígado, el bazo o el páncreas es más aconsejable tomarla sin gas. De todas formas, cuando existen afecciones o si se padece diabetes, problemas de inmunidad, de coagulación o en estados de embarazo o lactancia siempre es mejor dejarse asesorar por un médico o experto, sobre todo si la kombucha es de elaboración es artesanal. En el caso de los niños, no existe ninguna contraindicación, simplemente un poco de sentido común con las cantidades.

Consejo número cuatro

Consultar a un médico o a un nutricionista si se sufre de alguna enfermedad

Por último, si decidimos elaborar kombucha de manera casera hay que informarse muy bien de cómo hacerlo correctamente, cuidar de la madre, dejarla reposar el tiempo indicado y controlar que el pH del medio en el que está sea el favorable. Tomar un té kombucha en mal estado, sin haber respetado el tiempo de fermentación, cuando todavía contiene demasiado azúcar y el sabor es más dulce, no solamente no nos aportará beneficios, sinó que puede empeorar aquellas afecciones que deseemos mejorar.

Así pues, que no os engañen ni os asusten. La kombucha es una bebida sana con muchos efectos potencialmente saludables. Próximamente escribiremos un blog para que aprendáis a prepararla correctamente en casa y, mientras tanto, ¡podéis seguir tomando vuestra LOV favorita!

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